Diagnóstico de transformación digital

La exponencial evolución de las tecnologías de la información ha transformado totalmente la sociedad actual. Conectividad en cualquier sitio y en cualquier momento al alcance de cualquier persona transformando, no sólo las formas de comunicación, sino también el papel que juega el cliente actual. 

Las personas tienen a su alcance todo tipo de información, lo que les proporciona un mayor control sobre sus decisiones de consumo. Además, las plataformas digitales les dotan de mayor poder, con influencia directa en el diseño de productos y servicios. Y, sobre todo, el usuario actual empieza a pensar en digital, demandando de los productos y servicios que consume una extensión digital: más información, componentes inteligentes, comunicación bidireccional e inmediata, etc.

Y la información, o como se conoce hoy en día, el petróleo del siglo XXI, se posiciona en el centro de esta revolución. La veloz evolución de los sistemas y herramientas que permiten su almacenamiento, transporte, acceso y comprensión ha provocado este cambio en todos los ámbitos de nuestra sociedad y, sobre todo, el ámbito empresarial.

Hoy en día todos los sectores están acometiendo esta transformación (proactiva o reactivamente) provocada por la evolución de las tecnologías de la información. Pero ni los sectores transitan al mismo ritmo por la autopista de la transformación digital, ni las empresas tienen el mismo grado de madurez. Un sector como la banca lleva décadas en el camino de la transformación digital: cajeros automáticos, TPV, banca on-line, pasarelas de pago, apps de intercambio de dinero, etc. En muchos casos han conseguido que los clientes formen parte de sus procesos y realicen actividades antes realizadas por empleados del propio banco. Se han generado nuevos servicios y productos relacionados directamente con las tecnologías de la información e incluso han aparecido nuevos participantes en el tablero de juego motivados por esta transformación digital. Por el contrario, otros sectores más tradicionales están llevado un camino mucho más lento, pero inevitable. 

Cierto es que existe una amplia literatura en este ámbito, con metodologías de transformación digital, buenas prácticas, casos de éxito y fracaso, técnicas y un largo etcéteras, lo que provoca que comenzar este ineludible camino pueda ser abrumador y desorientador. Pero todas las estrategias que definamos para atacar este apasionante reto pasan siempre por un punto de partida: diagnosticar en que situación se encuentra la organización en el ámbito de la transformación digital. 

El resultado del diagnóstico permite a la organización establecer los retos y objetivos de transformación alineados con su situación y realidad, así como la hoja de ruta que facilita la consecución de dichos retos y su tránsito por el viaje de transformación digital.

El análisis y diagnóstico de la situación de la organización en el ámbito de la transformación digital está soportado por dos ejes, la evolución de la organización y su preparación para abordar un proceso de transformación digital.

El primero de ellos, la evolución de la organización, se mide a través de los peldaños que definen la escalera de la transformación digital. En primer lugar, la eficiencia interna, esto es, el grado de automatización de sus procesos con el objetivo de reducción de costes y optimización de las actividades de negocio. Posteriormente, los puntos de contacto con el cliente, es decir, acciones y sistemas que den como resultado una satisfactoria experiencia de los clientes y usuarios con la organización. A continuación, el enfoque producto-servicio, o lo que es lo mismo, su extensión digital, dotándoles de más información o de componentes inteligentes. Por último, el análisis del modelo de negocio, enfocando el negocio desde un nuevo paradigma basado en las tecnologías de la información.

El segundo de los ejes, la preparación de la organización para abordar el proceso de transformación digital se analiza a través de tres factores clave. El primero de ellos, es la alineación de la dirección con el proceso de transformación digital. Como todo proceso de cambio, es necesario un convencimiento por parte de la dirección. El segundo es el análisis del gobierno TIC de la organización a través de sus procesos. Por último, y tan importante como los anteriores, la cultura de la organización, o lo que es lo mismo, la resistencia al cambio, habilidades digitales, cultura colaborativa y un largo etcétera. 

Desde TIGOO hemos definido una metodología de diagnóstico de transformación digital que permite a las organizaciones entender su punto de partida en los ámbitos previamente descritos, es decir, qué grado de evolución digital tiene la organización en relación con sus procesos, clientes, producto/servicio y modelo de negocio y cómo de preparada está para afrontar el reto de la transformación digital.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No hay comentarios

    X